¿Qué es una política o un programa público?

Las políticas o programas públicos son acciones o estrategias que emplean los gobiernos para modificar o corregir una situación social que ha sido reconocida como un problema público.

Se distinguen al menos cuatro etapas en el ciclo de vida de las políticas públicas (Franco Corzo, 2018):

I) Gestación: Cuando el gobierno detecta la existencia de una demanda social que puede convertirse en un asunto de interés público y asume la obligación de intervenir. Los gobiernos dan atención a los problemas públicos con base en una agenda. Ya que hay problemas de distinta prioridad se identifican tres tipos de agenda: Agenda pública: es el conjunto de temas que los ciudadanos y los distintos grupos de la sociedad buscan posicionar para ser considerados como susceptibles de atención por parte del sector público.
Agenda política: es el conjunto de situaciones que alcanzan prioridad en el debate político con la intervención de actores políticos que, por su posición, tienen la capacidad de impulsarlos.
Agenda de gobierno: es el conjunto de prioridades que un gobierno plantea a manera de proyecto o programa para llevarlo a cabo.

II) Diseño: Se analiza con detalle el problema público y se buscan soluciones viables para resolverlo. Diversos autores coinciden en que la identificación del problema público es la fase más importante de este proceso, ya que de ello dependen los siguientes pasos a seguir. En esta fase se deben responder al menos las siguientes preguntas clave:
¿Qué solución genera mayores beneficios para la sociedad?
¿Cuál es el mejor resultado que se puede lograr?

III) Implementación: Es el inicio de operación de la política o programa público. Conlleva el proceso de presupuestación, la creación legal del programa, la capacitación a los funcionarios involucrados y la difusión a la ciudadanía.

IV) Evaluación de resultados: En un orden secuencial, la última fase correspondería a la evaluación de impacto, es decir, determinar los efectos del cambio de una situación en la sociedad derivado de la intervención de un programa público. Sin embargo, el proceso de evaluación se puede llevar a cabo durante cualquier etapa del ciclo de la política pública.
¿Cómo se diseñan las políticas o programas públicos? Organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) han impulsado la Metodología del Marco Lógico (MML) como herramienta administrativa utilizada por los gobiernos para la identificación, preparación, seguimiento, control y evaluación de políticas o programas públicos.

En México con la implantación del Sistema de Evaluación del Desempeño en 2008, así como con la publicación de los Lineamientos generales para la evaluación de los Programas Federales de la Administración Pública Federal, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de la Función Pública (SFP) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) se estableció la Metodología del Marco Lógico como uno de los instrumentos para valorar de manera objetiva el desempeño de los Programas a través de la verificación del cumplimiento de objetivos y metas con base en indicadores estratégicos de gestión.
De acuerdo con la Guía para el Diseño de la Matriz de Indicadores para Resultados de la SHCP, la aplicación de la MML consta de las siguientes etapas:

1. Definición del problema: Consiste en establecer de manera clara, objetiva y concreta, cuál se el problema que motiva la necesidad de la intervención del gobierno; además se establece cuál es la población que enfrenta el problema o necesidad y en qué magnitud se presenta.

2. Análisis del problema: Se analiza el origen, comportamiento y consecuencias del problema definido con el objetivo de identificar las causas y efectos. Se utiliza un esquema denominado Árbol de Problemas, donde el problema definido es el tronco, las causas son las raíces y los efectos la copa.

3. Definición del objetivo: Se define la situación a lograr que solventará los problemas o necesidades identificados en la etapa anterior a través de la conversión en condiciones positivas las situaciones negativas identificadas en el Árbol de Problemas, lo anterior para diseñar un Árbol de Objetivos, en el cual las causas pasan a ser medios y los efectos se convierten en fines.

4. Selección de la alternativa: Se analizan y valoran las opciones más efectivas para lograr los objetivos planteados de acuerdo con su factibilidad técnica y presupuestaria.

5. Definición de la Estructura Analítica del Programa Presupuestario: Se determina la lógica o coherencia interna. Además, se definen los indicadores que permitirán conocer los resultados generados con la intervención de gobierno.

6. Elaboración de la Matriz de Indicadores para Resultados (MIR): Se elabora un formato que tiene como objetivo establecer con claridad los objetivos y resultados esperados de los programas a través de la definición de indicadores estratégicos y de gestión, así como la identificación de los riesgos que podrían afectar la ejecución o las condiciones externas necesarias para el éxito del Programa.